Declaración Institucional 8 de marzo de 2017

El 8 de marzo es el Día Internacional de las Mujeres, conmemoración de una fecha histórica y reivindicativa de la Igualdad real de mujeres y hombres. Ha pasado un siglo y hemos aprendido que la igualdad de derechos, políticos, sociales y laborales hay que reforzarla cada día, porque cuando no se avanza se retrocede y hoy las amenazas para alcanzar la igualdad son reales y no difusas.

Generaciones de nuestras mujeres han venido luchando por la libertad, nuestras abuelas, nuestras madres, incluso nuestras bisabuelas. Una libertad que hoy, gracias a ellas, es un patrimonio colectivo que hay que seguir defendiendo cada día porque nadie nos la da, pero algunos quieren arrebatárnosla.

La “Marcha de las Mujeres” en todo el mundo contra Trump fue la expresión de un grito de libertad y dignidad para defender los derechos humanos, la diversidad, la igualdad, la inclusión, los derechos reproductivos y condenar el racismo. Más de seis millones de mujeres salieron a la calle para manifestar su rechazo a las políticas machistas de la nueva Administración norteamericana y de algunos Gobiernos conservadores europeos. Si el Estado debe garantizar el orden social, hoy se observan muchos nubarrones en el horizonte. Como el desafío institucional de algunos gobernantes, que menospreciando la importancia de las instituciones y los acuerdos Internacionales, vulneran los Convenios ratificados por sus países frente a todas las formas de discriminación contra las mujeres.

Aquí en España, se incumplen algunos aspectos de  la Ley Orgánica 3/2007 para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres (LOIEMH), como son los planes de Igualdad “para promover la adopción de medidas concretas en favor de la igualdad en las empresas, situándolas en el marco de la  negociación colectiva, para que sean las partes, libre y responsablemente, las que acuerden su contenido.

Sabemos que la discriminación, la desigualdad y el patriarcado siguen estando presentes en la sociedad española de hoy en día.

El retroceso significativo en combatir y erradicar la violencia de género es incompatible con la democracia. La violencia machista sigue creciendo, también las mujeres asesinadas y sus hijas e hijos, víctimas todos ellos de maltratadores. La Subcomisión para un Pacto de Estado contra la Violencia de Género es un buen paso pero no suficiente. Hay que prevenir y garantizar la formación en igualdad en todos los ciclos formativos entre las y los jóvenes. Solo educando en igualdad, podremos vivir en igualdad.

Mientras sigan existiendo ataques a las mujeres comprometidas con la  igualdad real, no avanzaremos en igualdad. Es un síntoma de una cultura machista arraigada que salpica también a algunos responsables públicos de los diferentes partidos políticos sin distinción.

La crisis ha sido utilizada para desmantelar las políticas de igualdad desoyendo las recomendaciones de la CEDAW, Convención para la  Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de Naciones Unidas, de ampliar la inversión y la protección social de las mujeres. Los recortes drásticos en políticas de Igualdad tienen como  resultado el empobrecimiento de las mujeres, sobre todo de las más vulnerables y que ha llevado a la feminización de la pobreza.

Desde las Administraciones Públicas debemos apoyar y fomentar el reparto igualitario del mercado laboral. Siendo una meta común la eliminación de la precariedad, la temporalidad y el empleo a tiempo parcial femenino.

Del mismo modo, debemos trabajar para eliminar cualquier rastro de la  brecha salarial. Con ello, conseguiremos la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral.

Las mujeres con discapacidad sufren discriminación múltiple. Hay que fomentar el acceso a la educación superior de este colectivo y su participación social y política. Respetar sus derechos sexuales y reproductivos. Hay que implementar medidas de apoyo adecuadas para que las víctimas de violencia de género tengan las ayudas necesarias y accesibles.

La Diputación de Valencia ha venido defendiendo la igualdad como principio fundamental, también la paridad, la corresponsabilidad, el fin de la brecha salarial y de la precarización del empleo de las mujeres. La Corporación provincial está comprometido con poner fin a la lacra social que es la violencia contra las mujeres por el hecho de ser mujeres, con acabar con la trata de  seres humanos con fines de explotación sexual, con la defensa de los derechos sexuales y reproductivos. Es decir, con el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

En el espíritu de la Diputación está eliminar todas las barreras contra las mujeres que siguen en pie. Queremos una sociedad en la que las mujeres vivan libres de violencia, una sociedad paritaria y participativa en la que las mujeres ocupen el lugar que les corresponde por derecho y por capacidad. El 8 de Marzo esta Corporación estará junto a las organizaciones sociales y feministas para defender los derechos, la libertad e igualdad de las mujeres. Hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía, a las instituciones y organizaciones para que juntos avancemos hacia una sociedad más justa e igualitaria y en la que nadie se quede fuera.

¡Viva el 8 de Marzo! Día Internacional de las Mujeres.